El Pediatra Aconseja

 

¿Qué hacer cuando hay un niño con fiebre en casa?

Por: Lina María Martínez Fonseca
Editora revista Crianza & Salud
Con la asesoría del Dr. Germán E. Soto Moreno
Médico pediatra

La mayoría de los episodios febriles en niños están relacionados con enfermedades virales, y, si bien la fiebre es un signo de alarma, es importante conocer cuándo es urgente acudir al pediatra y en qué casos y cómo se puede manejar desde la casa con los cuidados adecuados para evitar complicaciones.
Generalmente, cuando un bebé presenta fiebre, los padres, especialmente los que son primerizos, o las personas a su cuidado, que por lo general son las abuelas, suelen asustarse demasiado, pues es común que se relacione a dicho estado con otras afecciones graves de la salud. No obstante, es importante saber que, lejos de lo que se pueda pensar, la fiebre es un importante medio de defensa del organismo para contrarrestar infecciones o inflamaciones, y que solo debe tener los cuidados necesarios para manejarse adecuadamente.
La fiebre es el síntoma más común en pediatría y uno de los motivos de consulta más frecuentes en los servicios de urgencia. De acuerdo con Germán E. Soto Moreno, médico pediatra, la fiebre es uno de los signos de alarma más preocupantes para los padres, sin embargo, ellos deben saber que es un mecanismo de defensa y que en realidad se busca bajar la temperatura más por evitar las molestias que acompañan a la misma, como el decaimiento, la irritabilidad, malestar general, etc., y no porque la fiebre sea mala en sí, además también se trata porque algunos pocos pacientes pueden llegar a convulsionar por elevaciones repentinas y rápidas de la temperatura.
Lógicamente existe un límite hasta el cual los padres deben preocuparse y recurrir a la consulta del pediatra con el fin de evitar otras consecuencias.


El cuidado casero del resfriado común

 

Héctor Gómez Rodríguez
Pediatra
Profesor de pediatría, Universidad Libre – Seccional Atlántico

Vigilar la fiebre, suministrar suficientes líquidos, mantener al niño ventilado y estar atento a dificultades respiratorias son algunas de las medidas que se deben aplicar para tratar la gripe, tan común en nuestro medio y durante los primeros años de vida.


Las infecciones respiratorias son las enfermedades más comunes en la infancia. Un niño, por lo demás sano, puede presentar de seis a ocho episodios de gripe durante el primer año de vida. Como no siempre será posible la evaluación médica es importante que los padres aprendan a realizar el tratamiento en casa, detecten en forma temprana cuándo se está complicando el caso y acudan donde el médico de su confianza.
El resfriado común es una infección viral del tracto respiratorio superior, que es ocasionado por más de 200 tipos diferentes de virus. El cuadro clínico se inicia con estornudos, secreción nasal clara, fiebre, tos -al inicio seca y luego húmeda- y dolor de garganta o de oídos.

Tratamiento en casa

Las recomendaciones para la asistencia domiciliaria incluyen seis mensajes principales:

• Fiebre: primero que todo no hay que tenerle miedo a la fiebre, durante ella se liberan los mecanismos de defensa contra la infección.
Sólo se trata cuando incomoda al niño o es superior a 38.5°C. El menor debe estar en un lugar ventilado, se le debe poner ropa liviana, suministrarle acetaminofen (dosis de 10 mg. por kilo de peso), cada 4 a 6 horas y aplicarle compresas de agua tibia o al clima. No se deben usar fricciones de alcohol o de agua fría.

• Alimentación: se debe insistir en la alimentación habitual, a pesar de la pérdida de apetito. Ofrézcale porciones pequeñas y frecuentes, suministrados por una persona responsable, así evitamos que se broncoaspire. Si el niño vomita se deben esperan 10 minutos para reintentar la alimentación. La leche materna protege y proporciona al niño líquidos y nutrientes.

• Líquidos: se le debe suministrar suficiente líquido todo el día, para mantener al niño hidratado y facilitarle la fluidez y evacuación de secreciones.

• Tos: la tos es un mecanismo de defensa, limpia los bronquios, es el guardián de la vía respiratoria y en realidad molesta más a los padres que al niño. Los jarabes antitusivos son ineficaces y pueden ser tóxicos. No se recomiendan las vaporizaciones, pues no llegan al árbol respiratorio y disminuyen la concentración de oxígeno que se respira.

• Alarma: todo niño menor de dos meses con este cuadro debe ser llevado a consulta. La respiración rápida o la presencia de dificultad respiratoria (tiraje subcostal) nos dicen que el cuadro se está complicando y amerita la consulta.
El niño tiene tiraje subcostal si la pared torácica inferior se va hacia adentro cuando el niño inspira (toma aire). En la respiración normal la pared orácica y el abdomen se mueven hacia fuera cuando el niño inspira. Se debe consultar también si el niño no se ve bien o no puede beber o tomar el pecho.

• Nariz: el niño tiene una respiración predominantemente nasal por lo cual sus fosas nasales deben estar permeables. Se aconseja lavarlas con suero fisiológico casero, instilando un gotero cada 4 horas, en cada fosa. La solución se prepara con 4 onzas de agua hervida más media cucharadita de sal (1 gramo). Se debe evitar el uso de vasoconstrictores nasales.

Si el niño tiene

Si el niño tiene

 

Respira rápido si usted cuenta

2 a 11 meses

50 respiraciones o más por minuto

12 meses a 4 años

40 respiraciones o más por minuto

Medidas preventivas

  • Si es un lactante, suminístrele constantemente leche materna. Los niños amamantados tienen menos riesgo de infecciones respiratorias, porque la leche aporta defensas contra virus y bacterias.
  • Evite contacto con fumadores.
  • Evite contacto con personas con gripe; si es necesario el contacto, estas personas se deben lavar las manos antes de tocar al niño.
  • Mantenga la aplicación de las vacunas al día.

Extracto tomado del artículo El cuidado casero del resfriado común de la Revista Crianza & Salud Año 2 número 5 Pág. 38)

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